Prueba bloques de treinta segundos de actividad controlada seguidos de treinta segundos de recuperación activa, manteniendo movimiento ligero. También puedes usar cuarenta veinte para un empuje mayor o veinte cuarenta cuando te inicias. La recuperación no es detenerte por completo, sino bajar ritmo, soltar hombros y preparar la siguiente serie. Cronometra con un temporizador y anota cómo te sientes al terminar.
Imagina una escala del uno al diez. Durante el trabajo apunta a seis o siete, donde hablar cuesta pero aún puedes decir frases cortas. En la recuperación baja a tres o cuatro, respirando profundo por la nariz cuando sea posible. Esta guía interna evita depender de aparatos, ayuda a escuchar tu cuerpo y adapta la sesión a tu energía real del día.
All Rights Reserved.